
Por: Verónica Terán Matus
Año: 2003
Primera Parte
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Actualmente tengo tres años en la otra esquina, me refiero al lado de
los que contratan personal y realmente me gusta este lado. Durante trece
años he trabajado para otros patrones, no tuve muchos de ellos y aprecio
este echo, ya que vi a muchos amigos y otras personas tratando de obtener
un empleo digno; ese deseo llevaba consigo un gran reto y perseverancia y
actualmente sé que también necesitaban gracia , que curioso , recuerdo
tantos comentarios de allegados que me platicaban sus divertidas, tristes,
furiosas y extrañas experiencias de su búsqueda y lo peor , lo deprimidos
que se sentían a causa de ésta; recuerdo algunas frases clásicas como:
“Dijeron que me hablaban, pero aún no lo han hecho”, “Dijo que yo le llamara,
pero le he estado llamando y no lo he encontrado”, “ Que va a ver más personas
y depende del resultado de los exámenes me hablan para decirme si sí o si no
quede” etc..., el porque no se le dio continuidad a estas frases era un
completo enigma para el que las escuchó, pero realmente ¿que pasó?.
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Todos los días escucho diversos y curiosos tipos de comentarios por parte de
los jefes de personal actuales, en verdad que el tener virtudes y defectos es
de todo ser humano y como tal los mezcla con sus actividades laborales, en
primer lugar este tipo de personas presumen de tener “ojo de buen cubero”
y ¿ qué es eso ? , y más como por ejemplo “no se, pero no me latió”, “algo
tiene que no”, “como que no me convence” , pero si no debe convencerlos a
ellos, sino, cumplir con las características apropiadas para el puesto; por
otra parte en algunas ocasiones se cubren las vacantes con asensos que se les
concede a algunos empleados internos, se cancela la vacante o simplemente se
pospone para otro momento.
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Continuacion
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